Con mi voz voy siempre, ella soy yo, yo soy ella…, me expreso a través de ella, se expresa a través de mi. Vamos juntas, somos una…

Hubo un tiempo largo en que esto no fue así, no me reconocía en ella, no me gustaba, la despreciaba y maltrataba…, era la manera en que yo mostraba la desconexión conmigo misma, muchas cosas pasaron para llegar hasta alli que con el paso de los años pude ir viendo, reconociendo e integrando en mi yo adulta.
Siempre deseé cantar, pero en este tiempo largo de desconexión, ni siquiera esto me nutría, me alejé tanto de quien era, me alejé tanto de mi deseo profundo…, que la voz se perdió, se hundió en la gravedad, me quedé literalmente sin voz en las afonías constantes…
Poco a poco esto volvió a resurgir en mi, y fue y sigue siendo una conquista, habitar mi cuerpo de nuevo, ser soberana de mi misma, ser mi propia voz, escuchar mi voz, poder poner palabras, gestos y decisiones a mi latir. La música y en especial el canto y el trabajo con la voz me ayudan a recordarmelo cada día, a llenar de belleza y armonía mi voz, a resonar en mi propia vibración, a aceptarme en cada momento, a construir quien quiero ser, a acercarme más a mi verdad.

Quiero compartir esto contigo, que descubras la magia de cantar juntas, de expresarte a través de tu maravillosa voz, que puedas disfrutar de lo que eres y la armonía que llegas a ser a través del canto.
Esto es un camino de disfrute, de descubrimiento, de conectar, de vibrar, de soltar…
Vamos juntas de la mano, con nuestras voces sin juicios ni prejuicios, con mimo, melodías y nuestros cuerpos como brújulas.